5 pasos para adentrarse en el Mindfulness

Hablando con una antigua compañera el otro día, me contó como va a empezar su propio negocio, independizarse con su pareja, formar una familia y todos sus planes de futuro. Me hizo darme cuenta de como cambia la vida en cuestión de años y como cada persona tiene su propio camino. Crecimos juntas, yendo a la misma escuela, compartiendo los mismos gustos hasta que nos separamos para ir a la universidad. Ella era la chica de las fiestas; yo la de quedarme en casa. Ella era la que no quería comprometerse; yo la que ya tenia decidido el nombre de mis hijos desde la adolescencia. En esta vida nada puede darse por sentado. Ahora ella va a empezar una completa vida en pareja y yo acabo de salir de una mala relación y prefiero estar sola durante una larga temporada. Hubo una temporada de mi vida que lo que más quería era encontrar el amor, casarme y tener un hijo. Era algo en lo que pensaba cada día y me consumía, a pesar de que la mayoría de las personas me decían que era muy joven para preocuparme por esas cosas.

Ahora mismo, intento vivir el presente, tomarme las cosas con calma y no ponerme fechas límite. Si algo tiene que pasar, pasará. Ya he hablado otras veces de como me obsesionaba controlar cada mínimo paso que daba en mi vida y como me frustraba el fracaso. Estoy intentando cambiar poco a poco esos comportamientos para nada beneficiosos y aprendiendo a dejarme llevar.

Al principio del año establecí pequeñas metas, (sobre todo metas de cuidado y amor propio), y finaliza enero y estoy contenta de decir que he podido crear una rutina diaria que cumplir y llevar a cabo, ¡y que espero no dejar atrás!

Una en la que todavía estoy trabajando y que seguiré ejercitando es estar mas presente con mi familia y amigos. Es tan fácil quedarse atrapado en uno mismo, caer en la rutina y el bullicio de la vida cotidiana que perdemos de vista lo que es verdaderamente importante. Durante estos meses, he estado leyendo algunos libros recomendados por mi psicóloga que me han enseñado a tomar un momento para hacer una pausa, respirar, conseguir dejar la mente en blanco. ¡Pronto subiré un post recomendando alguno de esos libros!

Mindfulness (para mí) es una palabra elegante para decir “céntrate”. Los psicólogos la usan para referirse a la Atención Plena o Conciencia Plena en el presente. Suena fácil, pero me he dado cuenta de que realmente no es tan simple. Sin embargo, cuando te recuerdas a ti mismo que debes estar atento, es como una ventana que se abre en un día soleado y brillante y todos tus sentidos aumentan al concentrarte en esa actividad en particular.
Todavía estoy en este viaje de atención plena y es algo que estoy aprendiendo a practicar todos los días.

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Aquí hay algunos consejos para comenzar a estar presente de manera consciente:

  • Pequeños pasos: Tómate unos segundos al día para solo enfocarte en lo que estas haciendo y ser consciente con todos los sentidos. Ya sea que sientas tu cabello mientras lo peinas por las mañanas o sentir el agua que salpica tu piel durante la ducha. Se consciente de tu entorno y concéntrate en eso y en nada más.

 

  • Se agradecido: escribe las cosas por las que estas agradecido diariamente, ya sean grandes o pequeñas. Con el tiempo, esto se convertirá en un hábito y notarás un pensamiento más positivo.

 

  • Haz una lista diaria de objetivos: muchas veces es difícil concentrarse en una sola cosa porque sentimos que debemos seguir recordándonos todas las demás tareas de las que tenemos que ocuparnos. Tenemos que aprender a dar tiempo para cada cosa, prestando toda nuestra atención en su realización. Hay un tiempo para todo. No abarcarás mas pensando en todo a la vez, si no que te sentirás más agobiado y posiblemente te hará ir más lento y sin ganas.

 

  • Práctica: en este momento todavía estoy en el proceso de aprendizaje y desde que empecé a conocer esta práctica gracias a mi psicóloga, me he dado cuenta de que necesito leer más y aprender más sobre el tema. Así que me hice con algunos libros que me recomendaron y cada noche tomo uno para leer por unos momentos. Mientras lo hago, también trato de practicar lo que aprendí: toco las páginas del libro que estoy leyendo, observo atentamente la escritura y el texto de las páginas e intento desactivar todo lo que me rodea para poder capturar cada palabra que se leo. Al principio es difícil desconectar y focalizarte en eso, pero tras varios días, acabas haciéndolo automáticamente y encuentras paz.

 

  • Tómatelo con calma: Hoy en día, siempre estamos en “modo apresurado”. Tenemos que darnos prisa para llegar al trabajo, a la escuela o incluso al supermercado, ya que tenemos otros lugares para visitar y cosas que hacer. Cuando sea posible, tómate todo el tiempo que puedas antes de ir a algún lugar. Permítete momentos de reflexión y pausa para que puedas disfrutar y encontrar paz donde sea que estés.

¡Espero que estos pasos te ayuden en cualquier momento en el que te encuentres! Y recuerda, el Mindfulness no es una practica que se domine de la noche a la mañana, no te desanimes y se constante. ¡Tu mente lo agradecerá!

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